Con el Sistema de Depreciación Fiscal podrás generar escenarios ilimitados donde podrás probar diferentes cálculos para revisar diversas inversiones dentro de los activos de tu empresa. 

¿Qué es la depreciación fiscal?

La depreciación fiscal es un procedimiento que permite deducir gastos en las declaraciones de impuesto de los contribuyentes. Es decir, para poder recuperar el costo invertido en un determinado tipo de activo fijo. Al crearse un gasto de depreciación, se disminuye la ganancia del negocio en la que se basa el impuesto. Y, como consecuencia, se reduce el impuesto a pagar. En general, es una de las deducciones fiscales más importantes que puede ser reclamada por algún inversionista.

Se le conoce como la deducción de inversiones y es una depreciación en línea recta, con la particularidad de que es la misma autoridad la que establece la vida útil de los activos fijos. Esta deducción de inversiones causa un ajuste fiscal-financiero, conocido como conciliación, ya que la tasa de depreciación contable y fiscal son diferentes.

El artículo 31 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece el procedimiento a seguir en el caso de la deducción de inversiones (mejor conocida como depreciación fiscal).

Definición de Monto Original de la Inversión (artículo 31 segundo párrafo de la Ley del Impuesto Sobre la Renta)

El monto original de la inversión comprende, además del precio del bien, los impuestos efectivamente pagados con motivo de la adquisición o importación del mismo a excepción del impuesto al valor agregado, así como las erogaciones por concepto de derechos, cuotas compensatorias, fletes, transportes, acarreos, seguros contra riesgos en la transportación, manejo, comisiones sobre compras y honorarios a agentes aduanales.

¿Cómo se calcula la depreciación fiscal?

En México, el método de máximos autorizados por ley es el más aceptado y empleado para calcular la depreciación fiscal. Se trata de un proceso que toma en cuenta el monto a depreciar en cada ejercicio fiscal depende de lo indicado por la ley del ISR.

Los activos fijos que se utilizan dentro de las empresas sufren deméritos, precisamente por el uso que se le da y por el paso del tiempo. A esta pérdida de valor de los bienes se les conoce como “depreciación” y en materia contable, dicha depreciación deberá de reconocerse como un gasto, y en materia fiscal como una deducción autorizada (Deducción de Inversión).Todos esos elementos lo tomamos en el Sistema de Activos fijos y logramos darle el seguimiento contable y fiscal ofreciendo una solución con nuestra Solución para Depreciación Fiscal.